Juegos Neurológicos
Los recuerdos vienen a mi memoria, aquellos recuerdos
no formarles, más asociados a olores, sabores y
sensaciones. Y surgen al ser inducido a hacer
ejercicios tan elementales como complejos a la vez, en
el consultorio médico de una neuróloga-psicóloga , en
los fríos pisos de la Clinica Marly. Recuerdo los
ejercicios pedagógicos empleados hace más de 30 años,
en el garaje de una casa de Normandía, aquel barrio
constructivista del occidente de Bogota. Me vienen a
la memoria su portón verde de metal y vidrio, el
espacio dividido en tres cursos por cortinas verdes,
los pequeñísimos pupitres, el olor a tiza, ya casi en
extinción, y la severa pero humana educación de la
profesora Margot. Tres décadas después me veo abocado
a comprobar si tales conocimientos y habilidades
enseñados en los albores de los 70’s, aún se mantienen
en mi cerebro, enriquecidos por años de lectura,
estudios universitarios, juegos infantiles, el cine,
los viajes, las conversaciones con personas cultas y
tantos estimulantes mentales que han contribuido a ser
una persona escasamente inteligente.
Al iniciar estas sesiones de lúdica cerebral, el
primer comentario veraz y lúcido, enunciado por tan
extraordinaria profesional, es “Lo único que te digo
Jairo, es que tienes que vivir cada día en el mayor de
los disfrutes, sonriendo ante el amanecer, y riendo
frente al atardecer, cada momento sentido en su mayor
plenitud”, las angustias deben ser tomadas como
enemigos para eliminar, sin la menor de las dudas y la
ciencia te puede ayudar. Realmente ha sido el único
momento de sosiego, de estas sesiones alucinantes de
exigencia mental. Sabían que un ser humano normal,
debe poder memorizar hasta 30 palabras en 3 minutos,
recitándolas sin interrupciones y en el mismo orden.
Sabían que un ser humano medianamente inteligente,
debe poder hacer operaciones matemáticas con números
de tres cifras. Conocían que la mente debe ser capaz
de grabar en su memoria una pintura de Kandisky y
Miró, expresionismo abstracto de líneas y curvas
dibujadas sin ningún patrón, y pintarlo con una
aproximación mínima del 80%. Intuían por lo menos que
un buen lector debe poder exponer 20 noticias de
actualidad con su justa explicación. Una curiosidad,
pueden creer que la capacidad de retención de una
persona que solo ve noticias en la televisión es solo
del 20%, mientras que quien las lee en un periódico y
revista del 80%. La lectura es crucial, irremplazable
en el desarrollo cognitivo de una persona. Pueden
creer que es muy difícil identificar un color cuando
en un circulo coloreado de negro está escrito la
palabra rojo. Saben la cantidad de trampas que nuestro
poder cognoscitivo nos juega todos los días, y como
este es afectado severamente por nuestro afecto y
sentir. Es imposible desarrollarse intelectualmente en
un medio carente de afectos e inundado de violencia.
Sabía que más de un 50% de la población colombiana no
puede seguir la trama de una película, y solo 1 de
cada 20 puede terminar comprendiendo la trama de una
novela. Duele un poco no poder enumerar más de 20
frutas o más de 20 animales. Serían capaces de hacer
un listado en la mente para el mercado del hogar, ir
al supermercado y no olvidar ningún artículo ?. La
verdad es que si dejamos la llave dentro del casa, el
celular en el restaurante, la cédula en el banco, como
nos van a exigir hacer completo el mercado ?. Pero lo
fantástico de todo esto, es saber que poco hemos
utilizado nuestro cerebro, y como en la mayoría de los
casos esa porción de uso es mínima. Al finalizar la
cuarta sesión, me enunció una sabia frase de Francis
Bacon : “ La lectura hace completo al hombre, la
conversación lo agiliza, la escritura lo organiza”.
Solo aquello que es leído y comprendido, y además
resumido en la escritura, se quedará para siempre en
nuestro cerebro.
Quisiera atrevidamente construir una metáfora de este
órgano sin igual : “Nuestra mente es un palacio, de
muchos pisos e innumerables habitaciones, cada piso
representa un escalón en nuestro desarrollo
intelectual, cada habitación contiene una biblioteca y
miles de recuerdos, comunicadas por hermosos
corredores que interrelacionan sus historias, a la
mayoría de estos cuartos nunca se les abierto las
puertas y sus ventanas permanecen clausuradas, y otras
en las cuales vivimos momentos aciagos las cerramos
con llave sin ningún pudor, ignorándolas. Este palacio
está rodeado de jardines y fuentes, que alegran la
vida de sus residentes, quienes los contemplan
extasiados desde los balcones , para luego comunicar a
huéspedes más analíticos sus impresiones y construir
una memoria. El jardín es el mundo que nos rodea, el
palacio nuestro cerebro, la memoria los recuerdos”
Jairo Munévar